Noticias

«La demora en los trámites es un tirón de orejas en las encuestas»

0 vistas
«La demora en los trámites es un tirón de orejas en las encuestas»


Francisco Legnani conoció a Yamandú Orsi cuando fue su profesor de Historia en 4° del liceo Tomás Berreta. Lo recuerda como «un distinto» para la época, que saltaba de la tarima del escritorio para sentarse en ronda –y no en filas– al nivel de los estudiantes. «Lo voté por primera vez a los 15 años, cuando tuvimos que elegir a un profesor como coordinador del grupo, y salió por unanimidad», cuenta.

Hoy es su número dos en la Intendencia de Canelones donde, pese a escaparle a cualquier pregunta que mire a 2024, se perfila como el sucesor de un cantado precandidato presidencial por el Frente Amplio, que no tiene posibilidad de reelección y por lo tanto dejará una vacancia en la izquierda para conducir ese departamento que gobierna desde 2005.

Sobre el Frente Amplio en Canelones, las cuestionadas negociaciones para aprobar el último fideicomiso de US$ 40 millones, las ocupaciones en balnearios y los puntos sensibles de la gestión canaria, Legnani conversó por casi una hora con El Observador

Llama la atención que alguien tan cercano a Orsi no esté vinculado al MPP. 
Desde que tengo vínculo con él, nunca estuve con su sector político. Él comenzó en la Vertiente Artiguista –esto no mucha gente lo sabe– y después pasó al MPP. Capaz que a otro le resulta llamativo, pero ni a él ni a mí nos pasa, porque así hemos construido una relación de confianza. Los dos estuvimos en las cuatro gestiones frentistas en Canelones, con las dos de Marcos Carámbula y las dos de él. Es cómodo trabajar con él porque es un líder que no presume de su investidura para liderar un equipo. Los gabinetes son muy abiertos, pero toma las decisiones. 

¿No puede complicar un pase de posta? También hay aspirantes del MPP a la intendencia. 
Ni él ni yo estamos pensando en ningún tipo de herencia. Estamos abocados a gestionar Canelones, que para eso lo eligieron y él nos designó. 

Francisco Legnani, secretario general de la Intendencia de Canelones

El FA venía saliendo de una campaña por el referéndum en la que un argumento central eran los plazos escuetos de la discusión de la LUC y que no hubo suficiente negociación. Ahora lo mismo critica la oposición canaria con la aprobación del fideicomiso. ¿El fin justifica los medios?
La oposición omite un capítulo. Ya habíamos tramitado el camino de la Junta Departamental hace un año. Habíamos discutido durante 90 días el expediente, el intendente recibió tres veces a la bancada opositora, se solicitó que hicieran sugerencias, se incorporaron, se realizó un trabajo en territorio con todos los alcaldes. La historia es conocida, con manifestaciones de dirigentes que estaban proclives a votar y que por llamadas de Presidencia de la República optaron por no hacerlo. Resulta curioso que mientras los colorados que en aquel momento estaban proclives a votar declararon que se les solicitó negar el voto para mantener unida a la coalición a nivel nacional, ahora los colorados que sí votaron en Montevideo (el préstamo BID de Carolina Cosse) dicen que la coalición es nacional y no departamental. No entendemos por qué había una posición diferente hacia uno y otro. La correcta fue la adoptada por Ciudadanos en Montevideo, pero resulta incongruente con la tomada en Canelones. Aprendimos de esa experiencia y optamos por otra estrategia: mantener conversaciones con todo aquel que quisiera, pero con un perfil más bajo. El trabajo en territorio ya estaba hecho y no había que recorrer todos los 90 días de discusión.

¿La negociación, con un voto blanco rebelde, le complicó el partido a Cosse en Montevideo?
No, creo que iban por carriles separados. Con ella venían conversando de hacía meses, con una exposición pública como la que nosotros tuvimos anteriormente. Todo el mundo conocía cómo venía el día a día con los ediles opositores en Montevideo. De hecho Cosse también tuvo votos de oposición, por lo que no atamos una cosa con la otra. 

«Como definimos a Canelones como un país dentro de un país, podríamos trazar un paralelismo con lo que le falta al FA para llegar al interior, en que se lo ve como una fuerza política muy metropolitana. Tal vez, si llegáramos con mayor asiduidad y cercanía al interior, el resultado de la elección hubiese sido otro. Con el Santoral nos pasa eso. Al Frente Amplio en Canelones le va muy bien en la zona metropolitana, la costa, los corredores de ruta 5 y 8. En el Canelones rural tenemos ese debe para atacar».

El nivel de endeudamiento de la comuna fue un aspecto clave en el debate. ¿Qué porcentaje de los ingresos queda hoy comprometido?
El 10%. Cuando asumimos con Carámbula en 2005, teníamos US$ 130 millones de deuda vencida. Ahí se contrajo el primer fideicomiso, no para obras, sino para pagar deudas de gobiernos blancos y colorados, que entonces equivalía a tres presupuestos anuales. Ese se termina de pagar en 2026. Por lo cual, más o menos, vamos a estar en el 10% de la recaudación afectada. No están comprometidas las finanzas de la intendencia –que da superávit desde 2013– ni el pago de sueldos. Contamos con un informe de la calificadora CARE que dice que el riesgo es casi nulo. Siempre se nos han presentado muchas más ofertas que lo que nosotros emitimos, y es producto de la credibilidad de Canelones para honrar cada uno de sus pagos. 

¿Dónde está hoy el voto 21 de la administración Orsi? En su momento estuvo muy clara la referencia del diputado Alberto Perdomo.
Es oriundo de la agrupación de Perdomo. (José) López se define como wilsonista y viene de esa ala. Lamentablemente está muy menguado y prácticamente no queda wilsonismo en Canelones. Si bien el Partido Colorado en ocasiones ha acompañado, él viene con la historia de esa ala nacionalista. Fue un caso puntual por esta negociación. No avanzamos en un voto 21 para poner multas o vender inmuebles, para lo que se precisan mayorías especiales. Él sigue siendo blanco y renovará o no su banca en la Junta. 

Francisco Legnani, secretario general de la Intendencia de Canelones

En lo municipal, buena parte del territorio en Canelones está gobernado por el Partido Nacional. ¿Qué le falta al FA para llegar ahí?
Como definimos a Canelones como un país dentro de un país, podríamos trazar un paralelismo con lo que le falta al FA para llegar al interior, en que se lo ve como una fuerza política muy metropolitana. Tal vez, si llegáramos con mayor asiduidad y cercanía al interior, el resultado de la elección hubiese sido otro. Con el Santoral nos pasa eso. Al FA en Canelones le va muy bien en la zona metropolitana, la costa, los corredores de ruta 5 y 8. Es lo más poblado, pero sí en el Canelones rural tenemos ese debe para atacar. Se respeta y se trabaja de igual manera, con una reunión muy fluida con los alcaldes blancos. 

«Muchas veces no dan nuestros equipos para estar en todas las áreas del departamento donde ocurren estas ocupaciones, que son muy fugaces».

Un fenómeno muy criticado por la oposición fue el de la ocupación en balnearios como Jaureguiberry y San Luis. ¿Faltó control?
En el período pasado, solo desde la Jurídica hicimos 51 denuncias, más unas 100 que realizaron alcaldes. Está el que ocupa un espacio público, un baldío privado, y un negocio que también existe, con venta de derechos posesorios que lamentablemente ha proliferado mucho en la costa. Por un valor muy bajo uno puede hacerse de un padrón. Hemos hecho investigaciones administrativas, denuncias penales, sumarios, porque muchas veces ocurre que la información sale de adentro de la intendencia. ‘Este padrón tiene deuda o los dueños no aparecen desde el ’98’, y aparece uno que intermedia con un potencial cliente, un escribano y la figura jurídica del derecho posesorio –que es válida– pero es una herramienta mal utilizada. A lo primero que apelamos es a la advertencia al tipo que soñó toda la vida con el terreno costero, si le aparece un costo muy bajo –generalmente por redes sociales–, desconfíen porque puede haber irregularidad. En Jaureguiberry hicimos un relevamiento de 3.050 padrones, con un desembarco de 100 funcionarios donde a todos se solicitó que presentaran documentación para regularizar. 

En la última Rendición de Cuentas el gobierno le pasó un mensaje a las intendencias por la formación de asentamientos. ¿La intendencia no tiene forma de actuar en el momento? ¿No detecta cuando un terreno se ocupa o una casa se arranca a levantar?
Lo hacemos, lo relevamos, intentamos hacer realojos con la mayor rapidez posible, articulamos con Ministerio de Vivienda y otros organismos. No olvidemos que Canelones es muy vasto. Tenemos la misma caminería urbana que Montevideo y la misma caminería rural que Tacuarembó, 30 municipios –más que cualquier otro– y la cercanía con Montevideo también hace que el que se vaya de ese cinturón para afuera, se radique en Canelones y complique esa detección primaria. Hay un trabajo arduo que evidentemente hay que reforzar. 

Hay un asentamiento al lado del peaje sobre el arroyo Pando. Estaba a la vista de la ruta. ¿No se podría haber detenido?
Lo conozco, tiene muchos años. Estuve hace poco conversando con los vecinos, intentando buscar soluciones puntuales. Es muy complejo por las inundaciones y las enfermedades. Trasladamos todas las inquietudes y esperemos tener una solución al menor corto plazo posible. Muchas veces no dan nuestros equipos para estar en todas las áreas del departamento donde ocurren estas ocupaciones, que son muy fugaces. 

¿El Paseo Costero va a quedar culminado en este período?
La idea es completar ese tramo que nos falta. No sé si lo vamos a poder contemplar dentro de este período, pero lo tenemos en un horizonte futuro. Es muy poco lo que queda para consolidar esa rambla que está hermosa. 

¿Funciona eso de llevar el contenedor a las casas?
Sí, y muy bien. Lógicamente que sufren su desgaste pero el vecino lo cuida. Nosotros llegamos a 125 mil familias con los intradomiciliarios, y ahora estamos en vías de adquirir 145 mil más, para reponer los que se rompieron y llegar a nuevas familias. A eso hay que sumar los 7 mil contenedores públicos en zonas céntricas de las ciudades, estamos adquiriendo 70 nuevos ecopuntos y 100 volquetas para desplegar por el departamento. Tenemos un 87% de aprobación de gestión ambiental, es donde más alto puntuamos. 

Una queja recurrente es que no se pueden reponer esos contenedores, porque no hay más. 
Dentro de los 145 mil que están proyectados comprar, hay muchos afectados al recambio. Pedimos un poquito más de paciencia que en el segundo semestre de este año vamos a estar dando respuesta. 

En Montevideo la limpieza es la tumba de los cracks. ¿Cuál es la principal espina en Canelones?
Donde más destinás recursos es donde más te exigen: en obras. Llevamos más de US$ 120 millones destinados a la costa. Sin embargo, cuando hay una inundación y va un canal de televisión, un pozo va a encontrar. Y sí, lógico. Desde hace diez años que nuestras máquinas son parte de la escenografía, pero evidentemente que falta. Yo particularmente soy un obsesivo de bajar los tiempos de la gestión. Cada expediente tiene un interesado, desde un desarrollista a un vecino que quiere aprobar un kiosco y cada día que pasa es un trámite que se demora. Es uno de los tirones de oreja en las encuestas. Fuimos pioneros en 2007 con el expediente electrónico, que aceleró mucho. No quiere decir que el otro durmiera: tenemos 4 mil kilómetros urbanos, 4 mil rurales y 30 municipios, en que muchas veces el expediente tenía que viajar de Canelones a Pando, de Pando a Ciudad de la Costa y de ahí a Tala. 

¿Cómo se acelera hoy?
En aquel momento vino a dar cumplimiento a una demanda, pero ahora tenemos muchísima más cantidad de trámites. De todo tipo. Canelones ha crecido exponencialmente desde 2007 a la fecha, y multiplicó muchísimo la cantidad de trámites. Esa herramienta es más necesaria que nunca, pero el factor humano tiene que estar atrás. 





Source link

Si te gustó la nota compártela
Más noticias de o similares.
Últimas Noticias: